PANCONMANTEQUILLA


censura
Miércoles 9 Enero, 9:55 am
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El inmutable corazón de la rana ha croado tres veces: “croa, croa, croa”. ¿Arte para todos? La rana no sabe qué pensar. Las Instituciones son helados que se derriten en la puerta de un joven africano sin trabajo. Emigran los tractores, las aves viven de la basura de las ciudades. Un vagabundo mea mientras el Universo gira imparable. “Un payaso recorre Europa”, dijo Juanito. La rana fue saltando de Museo en Museo: “MUSOC, MUSAC, MUSIC, MUSEC, MEAC, MEOC”. Y la vaca dijo: “MUOOOO, yo también quiero un museo”. Hemos llegado al principio de la desactivación conceptual del arte. Hay teóricos empecinados en usar los retretes de las universidades para sus cagadas teóricas. La corona es intocable, en la Madre Iglesia las moscas se ponen el velo. Los pingüinos de la política cacarean la felicidad de todo dios: “¡Voten, voten, voten, cabrones, voten!” Y botamos como balones de fútbol con citas de Rimbaud. La Mancha Revolution expone huevos como la única alternativa a la destrucción masiva de pianos de cola y a las gallinas transgenéticas. La bolsa sube, los artistas bajan hasta las cuevas para pintar arte rupestre contemporáneo: Museo de Arte Rupestre Contemporáneo (MARCO) de Castilla-La Mancha (CAMA). En Cuenca infinitos pintores restauran el crepúsculo con pintura sintética. And now what?

Dionisio Cañas

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